Cómo se comprobó una de las teórias de Eistein. ¿Por què?
Físicos lograron comprobar por
primera vez la existencia de las ondas gravitacionales predichas en la Teoría
de la Relatividad
Científicos del observatorio
estadunidense LIGO anunciaron ayer que comprobaron directamente la existencia
de las ondas gravitacionales predichas por Albert Einstein hace un siglo.
Dichas ondas se producen cuando las
masas se aceleran y comprimen y estiran el espacio. Se propagan en el vacío a
la velocidad de la luz y distorsionan el espacio-tiempo, de forma parecida a
las ondas que produce una piedra que se lanza al agua.
Lo que el observatorio LIGO consiguió
fue captar las ondas producidas por la fusión de dos agujeros negros. Esta
prueba confirma la existencia de las ondas gravitacionales, la última gran
predicción de la teoría de la relatividad general de Einstein que aún quedaba
por constatar de forma directa.
Por lo general las ondas
gravitacionales son tan débiles que Einstein no creía que pudieran medirse. Aun
así, los físicos intentaban desde hace 50 años encontrar una prueba directa de
su existencia, aunque todos los hallazgos reportados hasta ahora habían
resultado inconsistentes. Sin embargo, apenas se dudaba de su existencia.
Cientos de científicos en más de 40
instituciones de todo el mundo participan del Interferómetro Láser Observatorio
de ondas gravitatorias (LIGO, por sus siglas
en inglés).
en inglés).
A 1,300 años luz
La primera comprobación directa de la
existencia de las ondas gravitacionales se consiguió el pasado 14 de septiembre
en los observatorios LIGO de Livingston y Han Ford.
Observamos las cuatro últimas
revoluciones de dos agujeros negros antes de que se fusionaran”, explica el
profesor Bruce Allen, director en el Instituto Max Planck de Física
Gravitacional de Potsdam y Hannover, que participa en la investigación con LIGO
y ha contribuido al observatorio con tecnología.
Mediante la comparación de la forma y
de la intensidad de la señal con las simulaciones de cálculos, los científicos
pueden determinar la naturaleza de la fuente que emite las ondas.
Según esos análisis, la fusión
observada de los agujeros negros se produjo a unos mil 300 años luz de
distancia, en dirección a la constelación Dorado (o Pez Espada). Un año luz es
la distancia que recorre la luz en un año.
Los dos agujeros negros tenían 29 y
36 veces más masa que nuestro Sol, respectivamente, pero el agujero resultante
es equivalente a sólo 62 masas solares.
Esto se debe a que las tres masas
solares de diferencia fueron irradiadas en forma de energía de ondas
gravitacionales, según la equivalencia entre masa y energía establecida por
Einstein en su Teoría de la Relatividad.
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